¿Es cristiano ser gay?

27 junio, 2017 / , , , , / 11 Comentarios

Hace unos días, un alumno del primer ciclo de la ESO me preguntó: “Richi, ¿por qué no es cristiano ser gay?”. Lo preguntaba me dijo, porque en su casa habían comentado el hecho de que un párroco no había dejado a un chico gay ser padrino de bautismo y el obispo había apoyado al párroco haciendo referencia al mal ejemplo que daría al niño “un pervertido”.

Cuando mi alumno me hizo la pregunta, lo primero que recordé, fue una pregunta semejante que se hacía Emilio Estébanez, dominico, allá por finales de 1992, en su libro “¿Es cristiano ser mujer?”. De las mujeres también se ha sospechado y se sospecha que puedan realmente ser cristianas, al menos al mismo nivel que los varones, con la misma dignidad y con las mismas posibilidades.

El que un adolescente o joven (¿no son la mayoría?) sospeche que no se puede ser gay y cristiano, no deja de ser significativo de cómo llega a las personas la Buena Noticia que anuncia la Iglesia. Por otra parten jamás ningún alumno o alumna me ha preguntado si es cristiano ser heterosexual.

Ante la pregunta, ¿qué he de decirles a mis alumnos y alumnas? ¿Y, especialmente, que he de decirles a mis alumnos homosexuales, lesbianas, transexuales, que los hubo y los hay? ¿He de decirles que la buena noticia de Jesucristo es para todos, pero para ellos y ellas, algo menos? ¿He de decirles que pueden ser lo que son, pero mejor que no lo piensen, no lo sientan, no lo digan, no lo insinúen, no lo practiquen; que mejor no salgan de armario?

Para mí la cuestión clave es: ¿qué diría y haría Jesús de Nazaret hoy?

Teniendo presente el rostro amoroso del Dios en el que creo, revelado en Jesús de Nazaret, les seguiré diciendo lo que siempre les digo: la diversidad es una muestra más del amor de Dios; Dios les ama infinitamente y tienen todo el derecho a ser, sentir, amar y vivir según lo que son.

Coincido con el teólogo dominico holandés Edward Schillebeeckx en que no existe una ética cristiana respecto a la homosexualidad. Se trata de una realidad humana que debe asumirse como tal sin apelar a valoraciones morales excluyentes. La incompatibilidad en el cristianismo no se da entre ser cristiano y ser homosexual, sino entre ser cristiano y ser insolidario, entre ser cristiano y ser homófobo, entre ser cristiano y ser racista, entre ser cristiano y ser corrupto o, como dice el evangelio, entre servir a Dios y al dinero.

Fr. Ricardo Aguadé, OP

Comentarios

11 Comentarios

  • Cristina
    28 junio, 2017 at 10:08

    No es tan complicado. La respuesta es que Jesús nos quiere a todos y quiere que todos vivamos la castidad.
    Tan malo es que un homosexual sea impuro como que un heterosexual sea impuro.

  • Manuel Blanca Ortega
    28 junio, 2017 at 18:31

    100% contigo. Realmente opino k tú si eres cristiano y k crees k verdaderamente Cristo con su muerte y RESURRECCIÓN derribó el viejo templo normativista, excluyente y rígido para construir el Templo inclusivo del AMOR en el que cabemos todos y todos damos Gloria a Dios por el bello acto de amor creador k hizo en todos y cada uno de nosotros. K Dios le bendiga padre.

  • Alvaro Santoscoy
    28 junio, 2017 at 23:22

    Creo que este tipo de publicaciones pueden dar lugar a mas confusión. Jesús perdono a la prostituta, por lo tanto todas pueden ser prostitutas? debemos claramente separar la persona del pecado. Jesús le dijo a la prostituta: no peques mas. No es que las prostitutas sean aceptadas o no, se acepta a la persona, pero un elemento clave es el arrepentimiento del pecado. El ser gay no excluye de ser cristiano, de ser santo, todos somos llamados a ser santos. Si la persona es heterosexual, el sexto mandamiento dice no fornicar, no importan si somos atraídos por hombre, mujeres o ambos, el problema es que la sexualidad esta creada por Dios, para un fin santo, el amor y la procreación, en casados en matrimonio, no libremente. Asi que si la orientación es heterosexual u homosexual, solo dentro del matrimonio religioso, y abiertos a la procreación y al amor, es cuando el designio de Dios para la sexualidad se convierte en santo, bueno y agradable a Dios. La pregunta no es si ser cristiano y gay es posible, la pregunta es: la persona cumple con los mandamientos de Dios? se arrepiente de los pecados cometidos? entonces si se puede ser santo. Si no se arrepiente del pecado se separa de Dios

  • Lorena
    28 junio, 2017 at 23:39

    Excelente! Dios siga poniendo luz a la Iglesia en este tema. Un abrazo fraternal

  • José Francisco
    29 junio, 2017 at 03:41

    Un homosexual puede ser cristiano e incluso santo!! Pero si y sólo si, como todos los pecadores asume sus debilidades, confiesa sus pecados, lucha verdaderamente con sus tentaciones y se apoya en la esperanza de la misericordia de Dios. Lo que hay que dejar bien en claro es que Dios perdona siempre que haya arrepentimiento, Nunca, cuando no lo hay!

  • Carlos Romero
    29 junio, 2017 at 11:19

    Estimado padre:

    La cuestión creo que es mucho más compleja. Como profesor de Religión, al igual que usted, pero en la escuela pública, esta cuestión es recurrente y, con el agravante, de que reciben múltiples respuestas de otros profesores (aparte de los medios de comunicación, familia, amigos, catequesis…). Pero entiendo que el verdadero problema es el referente eclesial que percibe el alumno: no ya en la tele…o en las palabras del Papa que a todos los chicos ( creyentes o no : porque en mis clases tengo bastantes alumnos no creyentes y un 80% católicos no practicantes) les causa una favorable opinión… sino en su entorno más cercano: parroquia, cofradías, catequesis…
    Hay que partir de Cristo, por supuesto, pero a través de una exégesis seria y científica que devenga en una teología moral actualizada y teniendo en cuenta los avances de las ciencias humanas. Y esto sigue estando por hacer y, mientras, se observan claras contradicciones teológicas o pastorales en la propia Iglesia que no siempre están plenamente contrastadas. SEgún la parroquia a la que vayas, al colegio en que estudies…. te dirán una cosa u otra respecto al tema de la homosexualidad, en este caso. El Papa proclama una pastoral de acogida y no discriminación, pero la doctrina y la praxis sacramental hace que muchos homosexuales no puedan estar en plena comunión con la Iglesia y, en esto, el Papa tiene las manos atadas. Un homosexual puede recibir los sacramentos, ser padrino…pero si mantiene relaciones sexuales derivadas de su orientación, ya no es posible y el argumento no es disciplinar, sino que deriva presuntamente de la Palabra de Dios…
    En el fondo hay un problema de comprensión en los chicos (y en los mayores) de lo que es el gran valor cristiano del Amor. No es una emoción, ni un sentimiento. Es una actitud, un compromiso vital que construye la verdadera humanidad tal como Dios quiere y nos plantea. La Iglesia debía plantear desde el Amor desde una pastoral integral bien asentada en la Palabra y la Teología. Como decía José Luis Martín Descalzo “no hay pecados de amor” y el que ama en el sentido de Cristo no puede ser nunca “un pecador”… Pero cuando se habla de amor muchas veces, como digo, el concepto está viciado, quizá no en ti, pero sí en los que te escuchan… En este caso, los chicos… Y hay que tener mucho cuidado y contrastar siempre para no llevarte sorpresas.
    Este es el problema. No bastan las buenas palabras o “el buen rollo”. Hay que dar razones y testimoniarlas en nuestras vidas. Quizás así nuestros alumnos puedan comprender más allá de preguntas puntuales o de respuestas aprendidas…que luego no viven.
    Un saludo cordial

  • Margarita Peña G.
    30 junio, 2017 at 21:22

    ¡Excelente respuesta, Su amor y su mensaje es para todos!

  • Esteban Berberian
    1 julio, 2017 at 05:30

    Que diría Jesucristo? El dijo: …Yo tampoco te condeno. Ve y no peques más… Alguien no comprende lo que esto significa? Significa que Dios no nos rechaza por tener naturaleza pecaminosa. Desafortunadamente el que peca y no se arrepiente ya se ha condenado a si mismo.

  • Carlos
    1 julio, 2017 at 16:06

    Gracias, hermano. Ni se puede ser más claro. Es tan evidente lo que dices que no queda más que rezar porque toda la Iglesia sea capaz de entenderlo, y sobre todo de vivirlo. Y por supuesto que aplaudir y agradecer tus palabras y tu sensibilidad.

  • Irving H Bennett N
    1 julio, 2017 at 23:00

    Es la misma distinción entre ser pecador y ser cristiano. Todos tenemos tentaciones y la buena noticia es que Jesucristo me querré librar de mi esclavitud al miedo a la muerte queda su veces me esclaviza al pecado. Igual puede liberar al adulterio que al homosexual. Ni el adulterio ni la homosexualidad me caracterizan. Dios me hizo para ser libre. Es distinto caer en un pecado de homosexualidad u homicidio que SER homosexual u homicida.

  • Isaac
    5 julio, 2017 at 12:08

    Catecismo de la Iglesia católica

    Castidad y homosexualidad

    2357 La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. Reviste formas muy variadas a través de los siglos y las culturas. Su origen psíquico permanece en gran medida inexplicado. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves (cf Gn 19, 1-29; Rm 1, 24-27; 1 Co 6, 10; 1 Tm 1, 10), la Tradición ha declarado siempre que “los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados” (Congregación para la Doctrina de la Fe, Decl. Persona humana, 8). Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso.

    2358 Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas. Esta inclinación, objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición.

    2359 Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana.

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