Acabo de leer el último libro del fraile dominico Felicísimo Martínez. Un libro que lleva por título «La salvación». Felicísimo, una vez más, muestra su preocupación sobre el lenguaje que utilizamos -lenguaje que hemos heredado- en el ámbito teologal. Un lenguaje que no llega, un lenguaje que no dice nada, un lenguaje convencional que hoy suena «envejecido y gastado».

leer más