Quizás ha llegado el momento de volver la mirada atrás, de mirar más allá de nuestro humilde hogar confinado. Mirar al prójimo cercano y lejano, desprendernos y dar todo al otro. Quizás ha llegado el momento de evaluar nuestra vida, de dar gracias infinitas por todo lo que tenemos y de emprender el camino para darse a los demás. Quizás ha llegado el momento de ser un poco más Milagros.